Bienvenido a la página dedicada al movimiento de Amigos de la Cruz.

Aquí podrás encontrar recursos, lecturas, oraciones e información acerca de los Amigos de la Cruz. Todo cristiano comprometido es un amigo de la Cruz, siguiendo los pasos de Nuestro Señor hasta la unión definitiva con Él.

Mantente, pues, siempre despierto y dispuesto para que el Señor te encuentre en todo momento velando y preparado.

Oración a la llaga adorable del Corazón de Jesús

¡Oh Jesús!, tan amante, tan amable y tan poco amado, me humillo suplicante al pie de la Cruz, para ofrecer a Vuestro divino Corazón, abierto por la lanza y consumido por el amor, el homenaje de mi respeto, de mis adoraciones, y de toda mi ternura.

Dignaos, Dueño bondadoso, hacerme cada día más constante y más fiel; yo os pido esta misma gracia para todos los que se encomiendan a mis oraciones, por el Corazón dulcísimo e inmaculado de vuestra Madre, que lo es también nuestra, María Santísima.

Amén.

Acto de desagravio al Sagrado Corazón de Jesús

¡Divino Corazón de Jesús! ¡Corazón mil veces ofrecido en sacrificio! ¡Corazón víctima! ¡Corazón Real y magnífico, para el cual los hombres ingratos no tenemos más que olvido, indiferencia y desprecio! Permitidme venir en este día en demanda de misericordia ante Vos. Quiero desagraviaros de las traiciones y sacrilegios de que sois la adorable víctima en vuestro Sacramento de amor.

Sí, Jesús nuestro. Quiero desagraviaros de tantas y tan horribles blasfemias, que hacen temblar la tierra. Quiero desagraviaros por la profanación de los Santos Sacramentos y del santo día de fiesta, que os está consagrado.

Quiero desagraviaros por las irreverencias que se cometen en el lugar santo, en vuestra casa, en el templo. Quiero asimismo desagraviaros por la indiferencia y cobardía que aleja de Vos a tantos cristianos cobardes. Y finalmente, quiero desagraviaros por los crímenes que se cometen contra Vos. Señor, os pido perdón y vuestra gracia para todos los hombres.

Y Vos, Padre Santo, Majestad Soberana, tan vilmente ultrajado, libradnos, en consideración al Corazón adorable de vuestro divino Hijo, de ofenderos; que todos los hombres vean en todos los santuarios del mundo una víctima permanente por nuestros pecados.

Os ofrezco las adoraciones infinitas y los continuos sacrificios de nuestro salvador Jesucristo. Me presento a Vos cubierto con su sangre y deseoso de sumergirme hondamente en su amor. ¡Ah!, ¡que esta sangre sea aplicada en nuestro favor y en el de las ánimas que padecen en el Purgatorio, que cesen las ofensas en este mundo, que vuestro amor se establezca, que reine en el corazón de todos los hombres, y que todos reinemos un día con Vos en el cielo!

Amén.

Oración reparadora

¡Oh Jesús, amable y bondadoso! ¡Oh divino Salvador de nuestras almas! Dignaos echar una mirada de misericordia sobre vuestros fieles, que venimos a llorar ante Vos nuestras infidelidades y las de los pobres y desgraciados pecadores, entre quienes me encuentro.

Os ruego consiga conmover a Vuestro divino Corazón, y obtener de él misericordia, para nosotros, para el mundo desgraciado y culpable, y para todos aquellos que no tienen la dicha de amaros.


- Por el olvido e ingratitud de los hombres, os pido perdón, Señor.

- Por la temeridad del mundo, os pido perdón, Señor.

- Por el abandono a vuestro Santísimo Sacramento, os pido perdón, Señor.

- Por los crímenes de los pecadores, os pido perdón, Señor.

- Por el odio de los impíos, os pido perdón, Señor.

- Por las blasfemias que se profieren contra Vos, os pido perdón, Señor.

- Por los días santos que se profanan, os pido perdón, Señor.

- Por las injurias hechas a Vuestra Divinidad, os pido perdón, Señor.

- Por los sacrificios con que se profana Vuestro Sacramento de amor, os pido perdón, Señor.

- Por las inmodestias e irreverencias cometidas en Vuestra adorable presencia, os pido perdón, Señor.

- Por las traiciones de que sois la adorable víctima, os pido perdón, Señor.

- Por la frialdad de la mayor parte de vuestros hijos, os pido perdón, Señor.

- Por el desdén con que oímos vuestras llamadas de amor, os pido perdón, Señor.

- Por las infidelidades de los que se llaman amigos vuestros, os pido perdón, Señor.

- Por el abuso que se hace de vuestras gracias, os pido perdón, Señor.

- Por nuestras propias infidelidades y deshonestidades, os pido perdón, Señor.

- Por la incomprensible dureza de nuestros corazones, os pido perdón, Señor.

- Por nuestra tibieza en amaros, os pido perdón, Señor.

- Por nuestra cobardía en vuestro santo servicio, os pido perdón, Señor.

- Por la amarga tristeza de que os llena la pérdida de tantas almas, os pido perdón, Señor.

- Por los largos ratos que os hacemos estar a la puerta de nuestros corazones, os pido perdón, Señor.

- Por los amargos desdenes que se os prodigan, os pido perdón, Señor.


· Vuestros suspiros de amor,
me conmuevan.

· Vuestras lágrimas de amor,
me alivien.

· Vuestro martirio de amor,
me salve,

· Vuestra sed devoradora,
me llene,

y ablande mi corazón para no separarme jamás de Vos.


Oración
Jesús divino, Salvador amante, que habéis dejado salir de vuestros labios esta dolorosa queja de Vuestro Corazón lastimado: "Busqué quien me consolase y no lo hallé"; dignaos recibir el pequeño tributo de mis consuelos, y asistidnos siempre eficazmente con el socorro de Vuestra gracia, a fin de que, en lo porvenir, huyendo más y más de todo cuanto os pueda desagradar, me muestre siempre y en todas partes como vuestro fiel y fervoroso discípulo.

Os lo pido por Vuestro Corazón a Vos, que siendo Dios con el Padre y el Espíritu Santo, vivís y reináis por todos los siglos de los siglos.

Amén.

Oración a María Santísima al pie de la Cruz

¡Oh María, la más tierna y la más desolada de todas las madres! Por el dolor inmenso que sentisteis al pie de la Cruz cuando visteis al atrevido soldado acercarse al adorable cuerpo de Vuestro divino Hijo y traspasarlo de parte a parte, os suplico que os dignéis alcanzar para los pobres pecadores, cuya abogada y Madre sois, la aplicación eficaz de la sangre y agua que salieron entonces del Sagrado Corazón de Jesús, Vuestro Hijo soberano.

Vos, Señora, que habéis sido para el mundo perdido la nueva Eva, la aurora de la salvación, dignaos anunciarnos y merecernos aún días de misericordia y de perdón, inspirando a los hombres una tierna y general devoción al Corazón de Vuestro divino Hijo, propagando Vos misma el culto de reparación a su Corazón y al Santísimo Sacramento del altar.

¡Oh, Virgen bendita, Virgen medianera y reparadora! Toda mi esperanza en vos está. Dignaos descubrirnos el interior del Corazón de Jesús; hacedme, a ejemplo suyo, perfectamente humilde y dadnos, os ruego, vuestra santa bendición.

Amén.

Corazón de María, fuente de amor,
vigilad Tú, Señora, mi viaje hacia Dios.

Oración a San Benito por una buena muerte

(Oración de Santa Gertrudis, con la promesa de asistirla a la hora de la muerte):

Glorioso Patriarca, santo padre Benito, os recuerdo aquel favor que el Señor os concedió de honraros con una muerte tan gloriosa, exhalando el último suspiro en medio de la oración, y permitiendo que aún ahora despidáis un perfume tan suave en compañía de los Santos, que todos se deleitan. Os suplico que os dignéis asistirme tan fielmente a la hora de mi muerte, que resistáis al demonio por todas partes donde le veáis redoblar sus esfuerzos contra mí, para que defendido por vos quede libre de todas sus emboscadas y llegue a los goces del Cielo para siempre.

Así sea.

Ansioso de verte...

Cuan triste es Dios mío, la vida sin ti,
ansioso de verte, deseo morir.

Carrera muy larga es la de este suelo,
morada penosa, muy duro destierro,
¡oh, dueño adorado, sácame de aquí!,
ansioso de verte, deseo morir.

El amor mundano apela a esta vida,
el amor divino por la otra suspira.
Sin ti, Dios Eterno, ¿quién puede vivir?,
ansioso de verte, deseo morir.

La vida terrena es continuo duelo,
vida verdadera la hay solo en el Cielo,
permite, Dios mío, que viva yo allí,
ansioso de verte, deseo morir.

(Santa Teresa de Jesús)